Mermelada de naranja y cerveza de trigo

O cómo tomar cerveza hasta en el desayuno sin que sea pecado

Una de los mejores momentos de nuestros cursos para hacer cerveza Do The Brew, es cuando nos sentamos alrededor de la mesa para hablar de, beber y comer cerveza. Hablar de ella es fácil, beberla, obvio, pero comerla no es tan usual si exceptuamos el top of the pops de los platos elaborados con ésta: el pollo a la …¡eso es!

¿Y cómo se come la cerveza?

De mil formas: en la base de una pizza, en la caramelización de una cebolla, en un aliño para ensalada…

Cocinar con cerveza, igual que beberla o comerla, nos ayuda a entender mejor sus particularidades: el gas en la masa o en un bizcocho hace que se incremente de forma espectacular, los sabores del café o del regaliz y la textura de una Stout es una sorpresa cuando se transforma en una trufa, el amargor de una Ipa incrementa el frescor en la marinada de un ceviche y así hasta el infinito en guisos, salsas, helados, panes y postres.

En nuestro curso, justo en ese momento en que el mosto está hirviendo, hemos probado muchas recetas diferentes y quizás esta mermelada, junto a la de Stout e higos ha sido la estrella más invitada. Nosotros la combinamos con tostadas, nueces y un Gouda joven, aunque cualquier queso semicurado de oveja o vaca servirá. ¡Y es apta para niñ@s!

INGREDIENTES

500g de naranjas sin semillas ecológicas

1 cucharada sopera de clavos de olor

700ml de cerveza de trigo (la que más te guste)

2 cucharadas de zumo de limón

500g de azúcar blanco

INSTRUCCIONES

1-Divide la naranja en cuartos y córtalos en rodajas finas.

2-Introduce los clavos de olor en una gasa (puedes utilizar las bolsas de algodón para el lúpulo) y ciérrala con un hilo.

3-Mete las naranjas, la bolsita con los clavos de olor, el azúcar y la cerveza en una olla grande.

4-Caliéntalo, dándole vueltas durante 5 minutos sin que llegue a hervir. Apaga el fuego. Tápalo y déjalo reposar durante una noche.

5-Destapa la olla, saca la bolsa con los clavos y vuelve a calentar la mezcla  a fuego medio. Deja que se vaya reduciendo suavemente durante dos horas. Retira la capa blanca que se vaya formando en la superficie.

6-Después de dos horas añade el zumo de limón y vuelve a calentarlo durante veinte minutos más sin dejar de remover.

7- Esteriliza unos tarros de vidrio con tapa en agua hirviendo durante diez minutos (calcula que tendrás unos 500 g de mermelada).

8-Introduce con ayuda de un colador (mejor si es de metal) la mermelada en los tarros, ciérralos y dales la vuelta para eliminar el oxígeno.